La salud mental tiene importancia en el
bienestar individual en el plano emocional y psicológico y en el ámbito
social ya que en las relaciones interpersonales permite desarrollar interacción sana si como en el ambito intrapersonal para contribuir
significativamente en el desarrollo de la individualidad a fin de alcanzar las
condiciones de una vida plena.
Los factores biológicos pueden afectar la
salud mental, las experiencias traumáticas, antecedentes sobre problemas
familiares relacionados con el bienestar en general deben considerarse en el
estilo de vida que incide en la vida por lo que la falta de práctica de actividad física, adicciones,
hábitos relacionados con el sedentarismo, dieta, descanso, actitud ante la
vida, son causantes del deterioro de la salud.
Las señales de problemas de salud mental son indicadores de hábitos alimenticios y de sueño erroneos, además del estado de ánimo, condición
física, alteración del sistema de pensamiento, evocación del recuerdo, angustia,
estrés, ansiedad, frustración y niveles distintos de agresividad y atención constituyen el conjunto de aspectos a evaluar y establecer como causantes de la falta de bienestar.
Las estrategias de salud mental
convencionales o aplicadas previo a la pandemia requieren de la revisión
adecuada para readecuar las mismas en postpandemia debido a que los efectos
económicos, familiares, sociales de la pandemia de Covid 19 implican un cambio
significativo en el estilo de vida; para lo cual las estrategias de salud
mental postpandemia deberan desarrollarse para su promoción y aplicación en
los diversos sectores de la población
en lo familiar, empresarial, laboral entre otros como a nivel individual
para readecuar la conducta a la época en que las restricciones implementadas
para reducir el contagio del Covid 19 a su vez reajustaron la dinámica de
acción individual y la pandemia se encuentre en control de las instituciones de salud pública.
Pandemia
covid-19
Generalidades
El coronavirus (CoV) pertenece a una
familia de virus causantes de distintas afecciones, la cepa identificada con el
nombre de 2019-nCoV o COVID 19 ha afectado a la población de distintos países
de tal manera que esta variante de coronavirus se ha declarado pandemia, aún
sigue en curso desde diciembre de 2019 que se detectó el primer caso en China,
la Organización Mundial de la Salud OMS al declarar la situación de emergencia
de salud pública de importancia internacional los distintos gobiernos han
tomado medidas de prevención y con el desarrollo de la evidencia científica se
han creado estrategias de prevención y atención a pacientes, las afecciones se
han focalizado en puntos específicos que requieren de valoración médica
científica.
En diciembre de 2019, fue reconocida un
nuevo coronavirus SARS-CoV2 o 2019-nCoV, identificado como causante de la
enfermedad respiratoria aguda denominada COVID-19 y reportada en 27 pacientes
con neumonía de causa no filiada en Hubei (China). Este virus, un
virus RNA betacoronavirus, está muy relacionado con el virus causante de
síndrome respiratorio agudo severo (SARS)que apareció en 2002 y
2003, y con el síndrome respiratorio del Medio Oriente (MERS) en 2012.
Se trata de una enfermedad que condiciona muchos retos de prevención y control
ya que es fácilmente transmisible y se complica en más de la mitad de los casos
con procesos respiratorios agudos de neumonía.
A partir del reconocimiento de la nueva
cepa de coronavirus y la afectación al sistema respiratorio y la declaración de
esta urgencia de salud pública a nivel mundial y declararse como pandemia,
distintas organizaciones e instituciones han coordinado asistencia esencial
para luchar en contra de la propagación del COVID 19; la atención de las
personas contagiadas y la búsqueda de salvar vidas en sectores vulnerables como
sucede especialmente con el personal sanitario, ha implicado elaborar la información especifica de detección de sintomas, prevención y atención de los pacintes contagiados sobre
situaciones hipotéticas al inicio de la pandemia para reducir el número de
muertes y contagiados.
SARS-CoV: Nombre del coronavirus que
causó la enfermedad denominada SARS (Severe Acute Respiratory Syndrome -
Síndrome Respiratorio Agudo Grave) durante 2002-2003. Se ha utilizado SARV-CoV1
a partir de la llegada del nuevo coronavirus.
El síndrome respiratorio agudo grave de
2002 – 2003 fue declarada por las organizaciones de salud como una neumonía
atípica ya que el departamento de salud de China reportó brotes en hospitales públicos
lo que causo la alerta global respecto al agente infeccioso reportado.
Kwok Hong Chu y colaboradores realizaron un
análisis retrospectivo en 536 pacientes con SARS- Cov1 con creatinina
plasmática normal en la primera presentación clínica. 36 pacientes (6,7%)
desarrollaron insuficiencia renal aguda (IRA) que se produjo con una duración
media de 20 días (rango 5-48 días) después del inicio de la infección viral. La
IRA se explicaba por factores prerrenales y renales en el contexto del fracaso
multiorgánico con suelta citoquímica. La tasa de mortalidad fue
significativamente mayor entre los pacientes con SARS e IRA en comparación con
aquellos sin insuficiencia renal (91,7% vs. 8,8%) (p<0.0001). La biopsia
renal realizada en 7 pacientes fallecidos reveló en todos ellos una necrosis
tubular predominantemente aguda, sin evidencia de patología glomerular. Por tanto,
la IRA es poco frecuente en el SARS, pero condiciona un pronóstico negativo muy
importante. El daño renal parecía estar más relacionado con el fallo
multiorgánico que con en el tropismo renal del virus. No obstante, mediante hibridación in situ encontraron el virus SARS en el
tracto gastrointestinal y en el túbulo contorneado distal. Estos resultados
sugieren que, además del sistema respiratorio, otros órganos con SARS
detectable también pueden ser objetivos de infección por SARS-Cov1. Y por
consiguiente, además de la propagación viral a través de una vía respiratoria,
el SARS puede excretarse a través de heces y de la orina, lo que podría
conducir a la transmisión del virus.
El SARS -Cov: es el nombre de la variante
del coronavirus que identificado como síndrome respiratorio agudo grave que en
2002-2003, el análisis de los 536 pacientes con creatinina que es el producto
desechado por los músculos como parte de la actividad que se realiza a diario
requieren de la filtración por parte de los riñones de la creatinina y la
expulsión por la orina es el proceso normal y la retención de la misma crea
niveles anormales que implican enfermedad renal por lo que el estudio dio como
resultado que 36 personas, sin embargo, el estado de salud condicionado por la
SARS y el pronóstico negativo asociado al fallo multiorgánico que con en el
tropismo renal del virus, el estudio revelo mecanismos de transmisión del
virus.
El ACE2 humano se expresa altamente en
múltiples órganos, incluido el riñón. Aunque la infección por COVID-19 se
manifiesta principalmente como enfermedad respiratoria aguda, también se ha
detectado en muestras de orina. En el riñón, el ACE2 humano se expresa
específicamente en túbulos en lugar de glomérulos, lo que sugiere una lesión
tubular como la principal consecuencia de la infección por COVID-19 en el
riñón. No obstante, el alcance total de las manifestaciones clínicas con
enfermedad renal y pronósticos en pacientes con la infección sigue siendo en
gran medida desconocido.
La información que circuló por el mundo en
el año 2019 con relación al coronavirus COVID 19 por el impacto en la salud de
la población tanto en China como en el mundo con el avance de contagios fue de
tal manera que los índices de mortalidad en cada país requirieron de
tratamiento de la información con especial atención a fin de evaluar las
alternativas de atención a los pacientes debido a los síntomas que el COVID 19,
y los estudios requirieron de evaluar la condición médica de los pacientes con
relación a otras enfermedades que pudiesen agravar la condición de salud.
La enfermedad por coronavirus 2019
(COVID-19), que se informó por primera vez en Wuhan, China, en diciembre de
2019, ahora se ha convertido en una pandemia y ha afectado a más de 3 millones
de pacientes en todo el mundo. Se identificó un nuevo coronavirus beta mediante
secuenciación de alto rendimiento y actualmente se denomina coronavirus 2 del síndrome
respiratorio agudo severo (SARS-CoV-2), que está asociado con una mayor
mortalidad.
Las características clínicas de COVID-19
varían desde una enfermedad leve similar a la gripe hasta una neumonía grave.
La literatura actual muestra que los pacientes con enfermedad coronaria,
hipertensión, diabetes o enfermedad renal crónica (ERC) tienen más
probabilidades de convertirse en casos graves después de infectarse con
SARS-CoV-2. El SARS-CoV-2 puede estar asociado con el síndrome de disfunción
orgánica múltiple, que afecta al hígado, el corazón y los riñones. Esto
probablemente se deba a la viremia, ya que se encontró SARS-CoV-2 positivo
detectado por reacción en cadena de la polimerasa en tiempo real en muestras de
plasma en el 15% de los pacientes con COVID-19.
Duración
de la enfermedad
Posterior al periodo de incubación deben
tomarse ciertas consideraciones, puesto que el riesgo de contagio es latente,
ya que gradualmente los síntomas aumentan desde que el virus entra en el cuerpo
lo infecta y aparecen los síntomas de la enfermedad, la actualización de los
datos de incubación y periodo de enfermedad dependen de los datos que las
investigaciones revelen y de acuerdo a las advertencias que el personal médico
refiera con relación a este periodo en los enfermos de COVID 19.
El tiempo medio desde el inicio de los síntomas
hasta la recuperación es de 2 semanas cuando la enfermedad ha sido leve y 3-6
semanas cuando ha sido grave o crítica. El tiempo entre el inicio de síntomas
hasta la instauración de síntomas graves como la hipoxemia es de 1 semana, y de
2-8 semanas hasta que se produce el fallecimiento (1). Si bien esta descripción
corresponde a la norma, se han constatado multitud de casos de personas que
refieren síntomas prolongados y recurrentes, durante semanas o meses, y que
empiezan a adquirir una entidad propia que en algunos contextos se ha
denominado COVID-19 persistente o Long COVID.
Postpandemia
Educación
La
estructura del sistema educativo a partir de la pandemia modificó el proceso de
enseñanza y aprendizaje puesto que los recursos digitales han cumplido un papel
relevante y en la actualidad el modelo bimodal es el resultado de la
modificación al proceso educativo que la pandemia de Covid 19 ha provocado, de
tal forma que el aprendizaje en línea ofrece algunas ventajas en el sector de
la población que cuenta con este recurso por lo que este cambio consolidará las
tecnologías de información y comunicación, por lo que la educción es más
digital que previo a la pandemia con la forzada inclusión del uso de la tecnología
en todos los niveles educativos por lo que debe perfeccionarse el uso de la
tecnología como las metodologías y recursos que deben ser innovadores para que
la transformación de la educación además de compleja sea eficaz.
La
pandemia tomó por sorpresa a los docentes los cuales, ante las disposiciones de
la continuidad educativa en el confinamiento, tuvieron
que capacitarse en
tecnologías de la información y comunicación para poder dar
sus clases desde sus casas, Fernández et al. (2020) mencionan que muchos
docentes hicieron esfuerzos
económicos y familiares
para poder alinearse a los nuevos
requerimientos de enseñanza y evaluación; en esta misma idea Cóndor (2020)
comenta que la capacitación docente se convirtió en una necesidad obligatoria
para los profesores convirtiéndose en un reto a cumplirse en un corto tiempo.
Trabajo
La
modalidad de teletrabajo significó para muchos trabajadores realizar el cambio
de ambiente y cumplir con funciones correspondientes al ámbito laboral; el uso de herramientas tecnológicas ha significado que
la adecuación de las actividades requiera de capacidades relativas al
dominio de la tecnología digital en los casos en que esta modalidad haga
funcional la actividad que las organizaciones, empresas o el emprendimiento exigen.
Desde la
definición argumentada por
Camaño el teletrabajo es una
forma de innovación que va más allá de la identidad en
la medida en que los desarrollos progresivos, desarrollos tecnológicos y
la expansión del uso
de nuevas tecnologías han
permitido cambiar o
modificar algunos elementos de
una relación de
trabajo normal. Por ello el teletrabajo es una de las formas de
implementación laboral que ha tomado
mayor auge en esta última década del siglo XXI. Frentea ello Gozdziewska
se refieren al teletrabajo
que es el uso de
la tecnología de la
comunicación durante la
realización de Home Office, trabajo
remunerado, desde oficinas remotas, centros de comunicación y
otros trabajos fuera de la oficina.
En
cuanto a la normalidad conocida previo a la pandemia de Covid 19 a modificado
los procesos de producción y prestación de servicios por lo que los gobiernos a
su vez han asumido la necesidad de modificar normas jurídicas que regulan
actividades de producción, distribución y laborales, esto ha
llevado a las personas a trabajar en casa y cumplir con ciertas
actividades en casa que normalmente no se harían por no estar permitidas en el trabajo como colaborar
con la crianza de los hijos, atender reparaciones o acciones con respecto al
ámbito del hogar y encontrarse en un ambiente ajeno a lo laboral que incluso es
uno de los factores denotantes del estrés y ansiedad.
Relaciones
interprsonales
La modificación de las relaciones interpersonales a través de las recomedaciones para evitar el contagio del covid 19 relacionadas con el distanciamiento social establecio la dinámica de interacción a en general a través de comunicación ocasional o estrictamente necesaria, por medio de la tecnología digital y en los casos en que los índices de contagio eran altos generó actitudes de desconfianza, restricción inclusive a los miembros de la familia o uso frecuente de la redes sociales para comunicarse e interactuar por lo que los procesos de ansiedad y estrés por las restricciones condiciono la interacción social de tal manera que en algunos casos se extendió a la poca tolerancia, paciencia y armonía que desencadeno violencia intrafamiliar, en otros casos desarrollo la apatía en las relaciones sociales o actitudes contrarias en cuanto a las normas implementadas para prevenir el riesgo de contagio del coronavirus.
De
esta forma, lo que se sabía y se tenía cierto sobre las relaciones entre las
personas cambió con la pandemia. En el caso de las relaciones familiares, el
permanecer en un mismo espacio de trabajo, de estudio y de descanso llevó a
plantear nuevos retos para cumplir con las necesidades de cada uno de los
integrantes de este grupo, sin que se perdiera el sentido familiar. Infante y
Martínez afirman que la familia es el lugar para promover el desarrollo de
quienes la componen, ya que aspectos como la crianza y la educación aportan al
desarrollo personal, social
y cognitivo del
individuo. Jacometo y
Rossato plantean que las familias
se fundamentan “en sentimientos de amor y solidaridad, con el propósito de
preservar los lazos afectivos de atención, afecto, cuidado y protección de la
pareja y los hijos, en busca de la realización de proyectos de manera
compartida”. En ese sentido, la familia es el espacio para preparar a sus
integrantes en el establecimiento de relaciones interpersonales. Por otra
parte, Triana et al. mencionan que las familias, con el paso del tiempo, se han
ido transformando de familias nucleares simples a monoparentales, reconstituidas o
sociales, lo que
ha llevado también a unos nuevos
estilos de relacionarse.
Salud
mental
El
equilibrio emocional, físico y emocional requiere de acciones y conductas que
permitan al individuo generar el bienestar que le permita la adaptación a las
condiciones individuales como sociales.
La salud mental constituye un estado general de salud física, psicológica o psiquiátrica y social; representa el conjunto de condiciones óptimas para el desempeño diario individual además de que existe poca probabilidad de desarrollar trastornos mentales o manifestar síntomas relacionados con malestares que indiquen trastornos psicológicos por lo que es indispensable observar cualquier conducta y efecto de la misma con relación a la tendencia a adiciones, desordenes del sueño o alimenticio, impulsividad, agresividad, estrés, ansiedad entre otras conductas que son puedan ser el indicio de un problema de salud general.
Dentro
de los aspectos a considerar en cuanto al estado de salud mental se encuentran:
Autopercepción
La
determinación de las emociones, personalidad, sistema de pensamiento,
autoconcepto, actitudes permitirán a través de la introspección establecer la
incidencia del individuo en el mundo exterior y la calidad de relación que
tiene con las personas que forman parte del contexsto en el que se desenvuelve.
Autoestima
La
valoración que se hace a través del sentimiento del ser, manera de ser, rasgos
físicos, manifestaciones mentales, espiritualidad y personalidad comprende un
esquema de aceptación, conceptualización y aprecio individual que determina
además del éxito o fracaso, la capacidad de desarrollo de destrezas,
habilidades y adaptación al medio; la aceptación de la propia individualidad reducirá
como consecuencia sentimientos de dolor, disgusto, culpa, impotencia o generar
conductas autodestructivas.
Estrés
La
falta de capacidad para soportar los niveles de exigencia o estímulos que
sobrepasan las condiciones individuales que generan tensión y alteran las
condiciones de adaptación de la persona se conoce como estrés, puesto que la
respuesta corporal a las circunstancias que sobrepasan las condiciones individuales
produce una respuesta orgánica y mental que a su vez alteran las emociones como
la conducta. La reacción a las situaciones estresantes a partir de la pandemia
y posterior a ella implican ambientes, actitudes y comportamientos que
requieren de readaptación y en este proceso la aparición del estrés es una
manifestación considerable a las restricciones gubernamentales de prevención al
contagio de Covid 19 con las medidas relacionadas con el distanciamiento social
y las implicaciones que esto tiene con relación a la interacción inter e
intrapersonal.
Depresión
La
alteración del estado de ánimo que se modifica de forma abrupta producto de situaciones
especificas que se transforman en problemas en que el individuo desarrolla
gradualmente abulia, problemas de sueño y apetito, alteración del sistema de
pensamiento, humor depresivo, descuido de la higiene y arreglo personal que en
conjunto alteran la percepción de la realidad y a su vez modifica la actitud
frente a las actividades cotidianas vulnerando, emociones, pensamiento,
autoestima y otros elementos que constituyen la personalidad que se visualiza
en la conducta debido a que se vuelve mas callada, en las relaciones
interpersonales es distante, se aísla y en los momentos de interacción se
muestra irritable, poco comunicativo, pesimista, melancólico e intolerante por
lo que conforme pasan los días la percepción de las situaciones es cada vez mas
negativa.
Salud
mental
En
el ámbito de la salud mental, el bienestar es el conjunto de elementos que
necesita una persona para vivir bien; la satisfacción de las necesidades,
salud, relaciones sociales sanas, conductas saludables además de la adaptación
a las circunstancias cambiantes del medio y de la sociedad sin afrontar
malestar significativo en la individualidad.
El
equilibrio de los diversos ámbitos de las persona en el entorno individual y
social garantizan que la persona pueda desarrollar las actividades personales
de forma positiva además de realizar las funciones que el trabajo le requieren
como el estudio si se encuentra en estos contextos, la concepción de salud
mental se relaciona con bienestar y calidad de vida.
Salud
mental post pandemia
La
pandemia de Covid 19 genero el desgaste individual de la salud puesto que la
modificación del estilo de vida en la llamada normalidad termino por generar
cambios significativos en la vida cotidiana y ante ello los problemas,
conflictos y el malestar que todo ello ha generado han afectado indudablemente
a la salud mental.
La
necesidad de atención para prevención y restablecimiento de la salud mental debido
a que la experiencia no puede limitarse a buscar la nueva normalidad sin las
estrategias adecuadas para adaptarse a la época postpandemia.
En
cuanto a la protección de la salud mental en situaciones de epidemias aplicada
a pandemias expone tres momentos y acciones a tomar en consideración:
|
Fases |
Acciones
de salud mental |
|
Antes Expectativa de inevitabilidad con alto nivel de tensión en la población. − Sobre o subvaloración (negación) de la posible epidemia − Se potencializan características
humanas preexistentes (positivas y negativas) − Ansiedad, tensión, inseguridad y
vigilancia obsesiva de los síntomas de la enfermedad |
Comunicación
de riesgo a la población, con
énfasis en grupos vulnerables. Sensibilización
e información sobre el tema −
Localizar personal competente en salud mental −
Capacitación a equipos de salud mental y trabajadores
de APS sobre el tema. -
Preparación de grupos de apoyo emocional y consejería −
Identificar grupos vulnerables desde el punto
de vista psicosocial −
Protección preventiva: se impone autoritariamente, en casos necesarios −
-Estimular el espíritu solidario y favorecer la
participación de la comunidad −
Organización de los servicios de salud mental
para una adecuada respuesta en la
emergencia, en especial formación de equipos
móviles, unidades de intervención en crisis y servicios de enlace en hospitales
generales −
Coordinación interinstitucional. Creación de
redes de trabajo. |
|
Durante
Miedos,
sentimientos de abandono y vulnerabilidad −
Necesidad de supervivencia −
Pérdida de iniciativa −
Liderazgos espontáneos (positivos o negativos) −
Aparecen conductas que pueden oscilar
entre: heroicas o mezquinas; violentas
o pasivas; solidarias o egoístas −
Adaptación a cambios en los patrones habituales
de vida: restricciones de movimientos,
uso de mascaras, disminución
en los contactos físicos directos, cierre temporal de escuelas, etc. −
Ansiedad, depresión, duelos, estrés peri-traumático, crisis emocionales y de
pánico, reacciones colectivas de agitación, descompensación de trastornos
psíquicos preexistentes, trastornos somáticos. |
−
Evaluación rápida de las necesidades psicosociales
de la población en las condiciones
especificas del lugar donde se
desarrolla la epidemia −
Apoyo a las acciones fundamentales de detección
temprana, notificación, atención y control de la propagación −
Comunicación social. Información y orientación
sobre: qué está ocurriendo, qué
se está haciendo y qué deben hacer las
personas. Transmitir: organización, seguridad,
autoridad, moral, sosiego, apoyo
y ánimo. −
Continuación de la capacitación in situ durante la emergencia −
Apoyo y atención psicosocial (individual ygrupal) a personas, familia |
|
Después −
Miedo a una nueva epidemia −
Conductas agresivas y de protesta contra autoridades e instituciones. -
Actos de rebeldía y/o delincuenciales −
Secuelas sociales y de salud mental: depresión,
duelos patológicos, estrés postraumático,
abuso de alcohol y drogas,
así como violencia −
Se inicia un proceso lento y progresivo de
recuperación |
Continuación
de una buena estrategia de comunicación
social que favorezca la recuperación −
Capacitación continua en servicio a los equipos
que trabajan en la recuperación −
Implementación de la atención de salud mental
individual y grupal a personas, familias
y comunidades que fueron afectadas,
como parte de un plan de recuperación
psicosocial de mediano plazo
(6 meses como mínimo) −
Atención de salud mental a los que ayudaron
(equipos de respuesta) Rehabilitar
es marchar hacia delante y “recuperar
la esperanza”. Deben fortalecerse
los nuevos proyectos de vida −
Consolidar la coordinación interinstitucional
y la organización comunitaria −
-Discutir las experiencias y lecciones aprendidas |
Fuente:
En
síntesis, la pandemia ha modificado el estilo de vida de las personas a nivel
mundial y con ello a impactado la salud mental por lo que la atención psicológica
a este ámbito individual es indispensable al considerar la readaptación a las
interacciones sociales e individuales y la estabilidad de la personalidad para
promover en el bienestar; la atención a los eventos traumáticos que la pandemia
genero se debe atender con base al contexto y la experiencia directa puesto que
la percepción del individuo a través de los conceptos ideológicos, la propia
cultura, valores religiosos y sociales se involucran de tal manera que se deben
prevenir y atender los daños psicológicos derivados de las experiencias
relacionadas con el confinamiento, distanciamiento social y los efectos del Covid
19 para quienes padecieron del contagio puesto que el uso con mayor frecuencia
de los dispositivos digitales, redes sociales y en general al uso de internet a
tenido impacto psicosocial por lo que se debe atender la readaptación
psicosocial.
La
intervención psicosocial debe requerirse al evidencia problemas de adaptación y
buscar la atención que considere eficiente por medio de profesionales que
brinden la atención que se requiera, reducir situaciones que impliquen
vulnerabilidad al proceso de readaptación, reactivar la adaptación a la época
postpandemia a través de generar espacios de reagrupamiento familiar,
interacción en el contexto laboral, retomar actividades de la comunidad a la
que se pertenece, considerar las recomendaciones en la actividad escolar y
atender las recomendaciones que los servicios de salud hacen a la población en
general a fin de contar con todo el soporte emocional que permita al individuo
participar de las actividades sociales con el equilibrio necesario en que
manifiesta el bienestar necesario como expresión individual de buena salud
mental.
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